08/09/2010
 
Fecha: 01/01/2009
Misión en Alcazarquivir

En Alcazarquivir (Marruecos) la vida bulle cada día, y sus gentes salen a buscar lo poco que necesitan para continuar luchando por ella. Es una zona agrícola muy fértil, los agricultores sólo sacan para comer (poco y mal) porque las familias son numerosas y el jornal diario después de ocho horas de trabajo en el campo es de 2,50 € para las mujeres y 4 ó 5 € si se trata de un hombre.

La educación es gratuita, aunque los libros, el material escolar que necesitan y lo que el profesor vaya pidiendo a lo largo del curso deben pagarlo los padres, al igual que la ropa y el calzado. Así los padres solo pueden mandar a la escuela a uno o dos de sus hijos, casi siempre varones, y sólo durante cuatro o cinco años, para posteriormente ayudar en las faenas agrícolas  y con los animales domésticos para mantener a la familia. Como todo hay que pagarlo, lo poco que puedan ahorrar las familias, lo utilizan para comprar ladrillos y cemento para mejorar la barraca donde viven o para quitar la chapa del techo que siempre se llueve.

Las condiciones de vida son muy duras, pues en los poblados donde se asienta la mitad de la población, no hay agua corriente, ni escuela, ni médico, ni carreteras, ni transportes adecuados. Las mujeres todavía lavan en el río, van por agua potable a kilómetros de distancia, cuecen el pan en hornos de leña y dan a luz en casas sin más asistencia que la vecina. Muchas mueren en esa lucha, al igual que sus pequeños.

No es extraño que ante el panorama diario que se les presenta, muchos jóvenes vean el camino de la emigración ilegal como el único medio posible para solucionar su futuro y el de su familia, pues con lo poco que ganen fuera, es una fortuna respecto a lo que puedan ganar en casa.

“La Misión de las Hijas de la Caridad de Sevilla” desempeña muy diversas actividades en todo el territorio marroquí, actúa desde el convencimiento de que es posible trabajar y ofrecer apoyo, ayudando a los que más lo necesitan para poder vivir en unas condiciones más dignas. Desde hace 17 años, trabajan en los siguientes Proyectos de Promoción:

APOYO A LA EDUCACIÓN

Becas de estudio. Tenemos en estos momento becados a 230 niños en edad escolar (primaria, secunda­ria, bachillerato y universidad -17 universitarios en el curso 2004-05). Estos alumnos reciben lo necesario para poder mantenerse en el centro educativo.   Asimismo  apoyamos a sus familias en un trabajo arduo de convencimiento para que prescindan de lo poco que estos chicos podrían aportar en caso de trabajar como aprendices en lugar de ir a la escue­la. Las becas oscilan entre los € 150 y € 300 anuales según el nivel de los alumnos y su importe lo recabamos de padrinos, que reciben información periódica de la marcha de estos alumnos.

Programa de nutrición. Cada día, de lunes a viernes, damos el al­muerzo a 80 de los jóvenes becados durante todo el curso escolar. Asimismo les damos una merienda a todos los que vienen a estudiar a la Biblioteca rural. Para la mayoría de estos jóvenes ésta es la única comida que harán hasta el día siguiente.

Centros de estudios. La enseñanza en Marruecos es estatal sin embargo, muchos de los jóvenes no tienen las mínimas condiciones en sus casas para el estudio (familias enteras que viven en una única habi­tación alquilada, sin luz, sin muebles, padres analfabetos, problemas...) En estos momentos hemos conseguido ofrecerles una Biblioteca en la ciu­dad y otra en un Centro Rural, donde pueden estudiar a diario, consultar material, recibir ayuda escolar extra, etc.

Guardería infantil. Cada curso ofrecemos cien plazas de guardería para niños-as de entre tres y seis años seleccionados entre aquellasfamilias que más lo necesitan, familias numerosas, con graves problemas socio­económicos, con taras psico-físicas, etc. Estos niños están tres cursos en la guar­dería antes de comenzar su etapa escolar. Además de aprender lo propio de su edad, desayunan, almuerzan y merien­dan, con lo cual mejoran su alimentación y se ayuda a las familias descargándolas de una boca más que alimentar.

Promoción de la mujer. Disponemos de dos Centros enclavados en zona rural, a unos ocho kilómetros de la ciu­dad, que funcionan uno por la maña­na y otro por la tarde. Lo prioritario es ofrecer a las jóvenes mayores de 12 años y que no han podido ir a la escuela, la posibilidad de aprende aleer y escribir, así como las reglas básicas de aritmética y un poco de cultura general. Estamos siguiendo un programa de educación de adul­tos puesto en marcha por el Ministerio de Educación marroquí para la obtención del Certificado de Estudios Primarios, cosa que nuestras chicas consiguen al final de los tres cursos que dura el programa. Entre los dos centros hay unas 100 chicas, que una vez que superan los exámenes se incorporan a los talleres de costura y bordados, donde aprenden una serie de destrezas que les permite conseguir ingresos que aportar a casa, mejorando su autoestima y su reconocimiento social como mujer.

ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD

Disponemos de un Centro de Salud en la zona rural, donde se atienden las necesidades sanitarias básicas de la población del entorno: inyectables, medicación, control de la tensión arterial, curas, seguimiento de embara­zos, enfermedades de la piel, apoyo a las familias con enfermos psiquiátri­cos, etc. Asimismo se hace una importan­te labor de escucha, orientación y educa­ción sanitaria.

También tenemos siempre un cupo de 25 a 30 bebés a los que durante 18 meses les facilitamos leche y papillas como apoyo a la lactancia materna y ayudamos y enseñamos a la madre a cuidar del pequeño.

Un aspecto administrativo muy importante en el que incidimos es asegu­rarnos de que la documentación de la familia esté en regla, que exista un Libro de Familia, que los hijos estén inscritos, que la mujer conste como casada, etc. por la serie de problemas que surgen más adelante a la hora de escolarizar a los hijos.

INVERSIONES SOCIALES

Creación de empleo. Diez trabajadores con sueldos dignos y seguro social nos ayudan en todas estas tareas que nosotras realizamos de forma gratuita. Gracias a este trabajo sustentan a sus familias y tienen mayor poder adquisitivo, con lo que han mejorado notablemen­te su nivel de vida.

Trabajadores autónomos. Con familias que viven en la zona rural, hemos puesto en marcha un programa de ayuda consistente en la compra de una ternera (nosotros ponemos el capital y ellos aportan el trabajo). El producto es a medias. Es un bonito proyecto que comenzamos hace dos años y ya hay compradas 21 terne­ras. A la larga ellos podrán tener su propio ganado.

También hacemos préstamos para construcción de viviendas, compra de máquinas de coser para trabajar, mercancía para poner una tienda, alquiler de tierra para trabajarla, etc. Pensamos que es una forma de "mini-créditos" que ofrecemos a personas jóvenes y emprendedoras. La mayoría de ellas responden con iniciativa e interés, mejorando su nivel de vida.

Las jóvenes que han terminado su curso de bordado y lo desean, conti­núan trabajando el bordado ma­rroquípor encargo, haciendo man­teles, cojines, sábanas, paños, etc. con lo que ayudan a sus familias y se estimula el ahorro personal. Una mujer con ingresos propios es más libre.

Todos estos proyectos los mantenemos con la ayuda de las Hijas de la Caridad de la Provincia de Sevilla, amigos, conocidos, entidades españolas, gente que se implica desinteresadamente, a veces pedimos algo concreto a Cooperación Española, la Junta de Andalucía, Ayuntamientos, etc y así hemos podido perforar pozos de agua, hacer Centros de Promoción Rural, las Bibliotecas, etc.

Todos los servicios que ofrecemos son totalmente gratuitos porque se trata de las personas más desfavorecidas de la sociedad, la enseñanza se hace en su idioma local, con personal autóctono y en total respeto a su cultura, su religión y su idiosincrasia particular.

Las  posibilidades de ayuda son muchas, porque las carencias son también muchas y a través de cada uno de los proyectos entramos en contacto directo con las familias, cuyos integrantes nos plantean sus necesidades y aspiraciones, cubriéndolas en la medida de lo posible por parte de la misión ayudándoles económicamente, ya sea para becar a un joven para cubrir sus gastos de estudios, para leche infantil, para mejorar la alimentación, para el mantenimiento sanitario, para mejorar una vivienda, para proporcionarles un medio de trabajo, como pueda ser costearles los 600 € que suele valer una ternera, pues con la materia prima que obtienen de la misma cuando crece y la preñan (leche, mantequilla, quesos etc.) se implica con ilusión toda la familia en el proceso, pues obtienen no solo la materia prima para el sustento personal, sino algunos ingresos para el sostenimiento de la familia.

Esto es solo algo de lo mucho que podríamos contar, desde aquí queremos dar las gracias a todos los que ayudan a la Misión, sin ellas sería muy difícil hacer brotar la sonrisa en un rostro sin esperanza, pues con vuestra ayuda viven con ilusión, sabiendo que el sol está detrás de las nubes y que para ellos sale cada día aunque a veces no se vea.

¿COMO PUEDO AYUDAR A LA MISION ALCAZARQUIVIR?

Son tantas las carencias que cualquier tipo de ayuda será bienvenida. No obstante en el formulario de colaboración le sugerimos algunas formas concretas, a través de las cuales puede expresar su solidaridad.

Para colaborar con la Misión, bájese e imprima el documento adjunto: “Formulario de Colaboración” cumplimentándolo y enviándolo posteriormente por correo ordinario a:

“HIJAS DE LA CARIDAD”

Apartado de Correos 34

51080 CEUTA

Si tiene desea alguna información más no dude en llamarnos al teléfono:

00-212-3991.82.96 o bien a través de correo electrónico: hhccsevillaksar@hotmail.com

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